El traje nuevo del rey

Hace un tiempo tuve que pasar por un trámite para poder casarme: un curso prematrimonial. Yo no soy creyente, es más, no estoy ni siquiera bautizado y por tanto soy básicamente ateo. Hay una fórmula por la cual la iglesia permite el matrimonio de un católico con un ateo y es el matrimonio mixto, y estaba bastante feliz de que pudiera ser así. Pero me convocaron al curso este de marras.

Es muy curioso: este tipo de cursos está organizado por una parroquia y las “clases” las imparten matrimonios que practican y pertenecen a la parroquia. Pero es un concepto muy triste. Hablaron de muchas cosas, dieron muchos consejos pero sobre todo insistieron en dos cosas. Ahora me quedaré con una: “Dios tiene que estar en tu matrimonio”. La otra me la guardo para otro post🙂.

Han hablado de Dios insistentemente, constantemente y han dicho que un matrimonio son 3. Todos los que hablaban allí decían que habían conocido a Dios, que habían tenido una experiencia divina que les había hecho unirse más a él. Todos insistían en que teníamos que estar abiertos a esa experiencia para, más tarde o más temprano, vivirla.

Pero creo que no. Tengo la sensación de que todo esto es como el cuento del traje nuevo del rey. Seguro que todo el mundo lo conoce. Pues igual. Tanto hablar de que todos han vivido la experiencia, de que hay que vivirla, de que tarde o temprano se vive… pues eso, ¿cómo no vas a a acaba sintiéndola?. Más si te quieres sentir integrado o pertenecer a ese círculo.

Al final hablar de algo místico, super y sobrenatural es como hablar de que harás cuando te toque la lotería, tan improbable que solo te lo puedes creer si hablas mucho de ello.

Siento que vivo completo pensando que lo único que existe es la vida real, la terrenal, que lo que nos espera después es lo mismo que había antes, nada. Y eso da tranquilidad, porque sabes que todos los juicios y todos tus actos tienen consecuencias reales y aquí es donde hay que medirse y donde hay que disfrutar y vivir, y que lo que no hagas aquí no lo harás nunca. Lo único que queda después de la vida es tu herencia, puede ser genética, cultural, científica e incluso económica. Pero nada más puede quedar.

2 comentarios to “El traje nuevo del rey”

  1. Jon Says:

    Bueno, yo también he hecho los cursos hace poco, también más por imperativo (aunque ellos lo negaran) que por otra cosa, pero tuve más suerte, porque fueron mucho más ‘prosaicos’ en ese sentido: me refiero a tremendamente más prácticos.

    En todo caso, sí me vas a permitir desgajar lo llamado ‘experiencia de Dios’ de toda esa parafernalia. Hace ya mucho tiempo que dejé de estar integrado en ese tipo de círculos, por tanto esa experiencia de Dios es mucho más íntima y personal que, digamos, social… pero sí la tuve en su día. Y, fíjate, que peculiar en mi, con trenes tiene que ver…🙂

    El hecho de que, a pesar de ignorar lo que pasará más allá el óbito, tenga fe en que algo quede (a la combinación de ignorancia y fe el Buen Doctor Isaac Asimov la llamaba superstición), no me va a impedir vivir la vida de la mejor manera que pueda. Si puedo hacer que el día que no esté, el mundo sea algo mejor que si nunca hubiera estado… algo habré hecho🙂

    Ánimo con los preparativos, Txomin. Y el dia que te apetezca hablar, cuentas con uno que está pasando por lo mismo.🙂

    Jon

  2. drug facts Says:

    I was searching for this kind of a blog for months now. Actually lost the hope of finding one, but here i am🙂 Thanks for the great articles! Looking forward for a little read after dinner🙂

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