Impacto trasero o cómo dar por culo

Retomo mi actividad blogolítica ataviado con un collarín en el cuello y con un título de post bastante soez. Por un lado, estoy convencido de la utilidad del collarín en sus aplicaciones médicas, pero por otro lado no creo que esté bien llamado. Con la incomodidad que genera y el tamaño que tiene debería llamarse no menos de collarón. Me gusta más collaráncano.

Pero para tener el lujo de lucir una prenda tan distinguida como esta es necesario pasar por un trámite previo. Supongo que vías para conseguirlo hay bastantes, pero me gustaría contar la mía.

Ayer volvía del trabajo a casa. Suerte que la M40 está ahí para que yo pueda volver a mi lugar de retiro y paz, pero no es tanta los atascos que suele tener. Ayer, haciendo honor a San Viernes, tenía un atasco bastante interesante en la zona de los túnes del Pardo.

Estaba yo gestionándomelo de la mejor forma posible, escuchando buena música, pensando en cosas agradables y por supuesto totalmente parado detrás de una fila interminable de coches… cuando, sin previo aviso, me sacuden una hostia por detrás que me deja cagándome en la madre del que se atrevió a joderme el parachoques de mi querido coche.

Nos echamos, como podemos, a la derecha, me calzo el pertinente chaleco reflectante (o de alta visibilidad) y me bajo. Un par de muchachas andaluzas, tan nerviosas como yo se bajan del coche. Es la primera vez que me pasa esto, y aunque me sé la teoría bien, siempre resulta bastante agobiante.

Al final, intercambiamos pólizas, firmamos la declaración del piñazo y cada uno para su casa. Aquí paz y después gloria. Pero joder como duele la gloria. Camino de casa, con mi parachoques estropeado, empezó un curioso dolor que me llevó al hospital por indicación de mi aseguradora. Allí me tomaron medidas y me dieron el pertinente permiso para calzarme el collaráncano.

Una de las conclusiones que saco es que hay que aprender a gestionarse bien el querido atasco madrileño. Yo llevo ya unos años de experiencia, pero siempre es poca. Estas pobres mujeres se habían estrenado ayer, y de qué forma. En fin, espero que esto sirva para que todos aprendamos a no despistarnos.

Y en estas estamos, drogándonos con antiinflamatorios y relajantes musculares y fardando con mi nuevo complemento.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: